La maicena se utiliza para hacer pan, pastas, bizcochos, bases de pizza, etc., y como espesante para sopas, chocolate caliente, crema pastelera, y helados, entre otros.
La maicena es un ingrediente básico en la elaboración de masas y postres para personas celíacas o con sensibilidad al gluten no celíaca. Puede utilizarse sola o, de manera más común, mezclada con harina de arroz o fécula de papa, para recetas tanto saladas como dulces.







